Diseñamos experiencias de aprendizaje universales

El diseño de la “flecha”

“No es la flecha, es el indio”. Esta expresión popular sugiere que no es la herramienta la que determina el resultado, sino la habilidad de quien la utiliza. Este ensayo busca problematizar la conocida metáfora y plantear una nueva pregunta: ¿y si es la flecha? El refrán fue retomado por el fotógrafo y escritor Bob Patterson (2017) en Street Photography Magazine, donde menciona que la frase, en ocasiones atribuida al golfista puertorriqueño Juan “Chi-Chi” Rodríguez, se utiliza para describir a quienes creen que una nueva cámara mejorará automáticamente sus resultados, del mismo modo en que un golfista podría pensar que unos palos nuevos lo convertirían en mejor jugador.

En el contexto educativo la ecuación se invierte: predomina el estudiantado y en la mayoría de los casos, solo hay una persona docente. Por eso el objeto de interés es el diseño de los materiales didácticos, esas “flechas” que lanza el personal educativo. Este planteamiento sirve de punto de partida para examinar cómo el diseño didáctico puede convertirse en una variable determinante del aprendizaje en contextos de desigualdad educativa.

Trasfondo

Según Virella (2025), un estimado de 7,275 estudiantes no fueron promovidos en el año escolar 2024–25, lo que refleja la persistencia de brechas significativas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para ese mismo año, más de 124,000 calificaciones D o F fueron otorgadas en las escuelas del sistema público de Puerto Rico. Estos datos subrayan la necesidad de examinar con mayor profundidad esas “flechas” utilizadas como métodos educativos para el solo propósito de superar el rezago académico y en el fortalecimiento del aprendizaje.

En 2018 la organización sin fines de lucro ABRE Puerto Rico (ABRE PR) lanzó una plataforma interactiva llamada ABRE Tu Escuela. Se trata de una iniciativa ciudadana orientada a proveer una herramienta digital para evaluar el desempeño de cada escuela pública. El proyecto incluye informes detallados para más de 1,200 planteles, comparaciones, datos de cierres e informes descargables (ABRE PR, 2024). En 2019, ABRE PR amplió su trabajo mediante el estudio Education Gap Analysis: A Case Study Approach, centrado en identificar los factores que explican las marcadas diferencias de rendimiento entre escuelas con perfiles similares.

No obstante, los factores internos del Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR) solo han podido explicarnos una parte del estado actual del sistema educativo, dejando a miles de padres y maestros en la desesperación del porqué hay un declive intelectual en los estudiantes cada año.  Acontecimientos externos de escala histórica también han moldeado la trayectoria educativa de Puerto Rico. Por ejemplo, los huracanes Irma y María, que impactaron el archipiélago caribeño en 2017, provocaron un colapso generalizado en la infraestructura física y exacerbaron muchos de los retos estructurales del sistema público. De acuerdo con Nelson et al. (2020), antes de los huracanes la educación pública experimentaba una sostenida disminución en la matrícula, alta concentración de estudiantes económicamente desventajados y con diversidad funcional, bajos niveles de aprovechamiento académico y tensiones financieras. Gota por gota, fueron llenando el vaso de la devastación, haciendo que se intensifiquen estos desafíos y se complique el proceso de mejora académica.

En mayo de 2021, el DEPR publicó el Plan para la Recuperación Académica, donde se reconoció que todos los estudiantes necesitan apoyos específicos para “cerrar brechas en el aprendizaje y el rendimiento” (DEPR, 2021a). El plan destaca la necesidad de fortalecer las competencias pedagógicas de las instituciones y su dominio de herramientas tecnológicas con fines educativos, reconociendo que la efectividad de dichas herramientas depende de procesos bien estructurados de planificación, enseñanza, evaluación y análisis de datos.

Para añadir a los desafíos provistos, la raíz de la pandemia, el DEPR también emitió el documento Procesos extraordinarios de promoción de grado y remoción de un promovido condicional ante los efectos de la pandemia del COVID-19 (DEPR, 2021b). En este memorando, la Subsecretaría para Asuntos Académicos y Programáticos dispuso que las intervenciones educativas debían basarse en una “perspectiva no punitiva” y atender “las necesidades académicas a ser identificadas mediante los resultados de la prueba diagnóstica “Línea Base” (p. 3). El texto enfatiza que los estudiantes de bajos recursos fueron quienes más se vieron afectados por la falta de acceso a procesos de enseñanza y apoyo académico y que la recuperación debía sustentarse en ambientes de aprendizaje seguros e inclusivos.

El documento menciona que, al culminar el año escolar 2020–21, el DEPR contaba con 10,806 estudiantes con promovido condicional (P/c) sin remover y con 24,740 estudiantes en incumplimiento con los requisitos para promoción de grado. Este marco normativo evidencia cómo la emergencia educativa del período 2019–2021 transformó los criterios de evaluación y promoción, y reveló la urgencia de rediseñar los recursos de enseñanza para responder a las nuevas realidades pedagógicas. Si se comparan estos datos con los obtenidos por Virella (2025) provenientes del DEPR, puede concluirse que, aun en la era pos-COVID-19, el sistema público no se ha recuperado en su totalidad. Para 2021, el DEPR contaba con 24,740 estudiantes que fracasaron de grado y, en 2025, este número ronda los 8,000 estudiantes; casi un tercio de lo reportado en el primer año de la pandemia.

Tema de interés: una mirada pedagógica hacia el diseño

A lo largo de mi trayectoria profesional, he observado que la eficacia de un material educativo no depende exclusivamente del contenido que transmite, sino de cómo se transmite y cuáles son los motivadores para los maestros en brindar una experiencia de aprendizaje. Como diseñador gráfico y educador, he participado en proyectos en los que la comunicación visual no solo funcionó como apoyo estético, sino también como vehículo de comprensión y participación. En cada contexto, el diseño, sea editorial, web o de interfaces digitales, se convirtió en una mediación entre el conocimiento y los estudiantes.

En la educación puertorriqueña, los debates sobre calidad suelen concentrarse en la infraestructura (DEPR, 2022), las políticas públicas (U.S. Department of Education, 2024) o la remuneración del personal docente (Gobierno de Puerto Rico, 2022), mientras que la función del diseño de los materiales pedagógicos ha permanecido en segundo plano. Sin embargo, cada pieza de comunicación visual —una infografía, un módulo o una interfaz— traduce conceptos abstractos en estructuras cognitivamente navegables. Reconocer el diseño como un acto pedagógico implica desplazar el ámbito decorativo al analítico, donde puede estudiarse, evaluarse y mejorarse a partir de evidencias empíricas.

Por tanto, mi reflexión parte de una doble pertenencia: la del diseñador que comprende los lenguajes visuales y la del educador que busca transformar la experiencia de aprendizaje. Esta convergencia orienta el propósito de analizar el impacto del diseño en la educación desde una perspectiva científica y contextualizada. No se trata solo de proponer nuevas formas de enseñar, sino de entender cómo la estructura visual de los materiales influye en la comprensión, la motivación y la retención del conocimiento.

Planteamiento del problema

En Puerto Rico, educar sigue siendo un acto de resiliencia. Entre interrupciones de las utilidades básicas, aulas sobrepobladas y materiales desfasados, el personal docente improvisa estrategias para sostener el aprendizaje en un sistema frágil. La escasez de recursos actualizados y accesibles afecta de forma directa el desempeño del estudiantado, particularmente en los grados primarios, donde se establecen las bases cognitivas y lingüísticas del aprendizaje formal. De acuerdo con ABRE PR (2024), “se ha afirmado mucho que el sistema pierde la batalla en la escuela intermedia, pero los datos claramente muestran que los niveles de proficiencia disminuyen significativamente durante la escuela elemental”.

Las materias de español y matemáticas fueron seleccionadas por su valor estructural dentro del currículo y por razones complementarias. En el plano normativo, la Every Student Succeeds Act [ESSA] (Pub. L. No. 114-95, § 1111, 129 Stat. 1802, 2015) requiere estándares académicos rigurosos en lectura, matemáticas y ciencias, garantizando la participación de todos los estudiantes. Estos tres pilares (lectura, escritura y aritmética), conocidos históricamente como the Three R’s (reading, ’riting, ’rithmetic), constituyen la base de la alfabetización académica. Esta tradición resalta la centralidad de las competencias verbales y numéricas en toda formación escolar (Bobbitt, 1924).

Desde el ámbito cognitivo, ambas materias estimulan funciones complementarias del cerebro: el lenguaje activa regiones del hemisferio izquierdo vinculadas con la decodificación y la secuenciación lógica, mientras que las matemáticas involucran redes del hemisferio derecho relacionadas con el razonamiento espacial y la resolución de problemas (Buzan, 1991). Integrar ambos dominios desde los primeros grados permite un aprendizaje más equilibrado y fortalece la base neuroeducativa del desarrollo académico.

A pesar de su relevancia, el diseño de los materiales pedagógicos continúa siendo un tema poco explorado en la investigación educativa local. La mayoría de los estudios se concentran en aspectos macro, como infraestructura, currículo o beneficios de las personas docentes, sin atender cómo la disposición visual y multimodal de los contenidos influye en la comprensión y el rendimiento. Torres Meléndez (2025) documenta que el personal docente reconoce la necesidad de rediseñar sus recursos, pero carece del tiempo, la capacitación técnica y el apoyo institucional necesarios. Este vacío empírico refuerza la urgencia de desarrollar modelos basados en evidencia que orienten la creación de materiales didácticos accesibles.

En síntesis, rediseñar los materiales de enseñanza desde los primeros grados y en las materias fundamentales de español y matemáticas constituye una estrategia clave para fortalecer la equidad y la calidad educativa en el sistema público puertorriqueño. Por consiguiente, se propone examinar hasta qué punto el diseño gráfico puede transformarse en un factor pedagógico capaz de acelerar el aprendizaje y reducir las brechas persistentes.

Justificación

  1. Relevancia social y legal: la accesibilidad no es opcional; es un mandato. Materiales didácticos universales contribuyen a garantizar el derecho al aprendizaje y a cumplir con estándares vigentes, reduciendo riesgos institucionales y, sobre todo, eliminando barreras para los estudiantes.
  2. Contribución teórica y metodológica: el estudio articula los enfoques de accesibilidad educativa con la evidencia experimental proveniente de teorías del aprendizaje multimedia, aportando datos situados al contexto de Puerto Rico. Metodológicamente, adopta un enfoque mixto que combina mediciones cuantitativas de logro con evidencia cualitativa de uso real, fortaleciendo la validez y la transferibilidad.
  3. Pertinencia pedagógica: en escenarios de rezago y tiempo instruccional limitado, materiales diseñados con señalización, contigüidad, coherencia, tipografía legible, contraste suficiente, texto alterno, transcripciones y guías de práctica pueden acelerar la comprensión sin requerir cambios drásticos en el currículo o en el personal docente.
  4. Valor práctico: el producto esperado —prototipos validados y guías de diseño— ofrece a escuelas y docentes un modelo replicable para mejorar resultados, con costos moderados y alto retorno pedagógico.

Preguntas de investigación

  1. ¿Cómo inciden los materiales didácticos, basados en principios de accesibilidad y aprendizaje multimedia, en la comprensión y retención del contenido de español y matemáticas en estudiantes de primer grado de escuelas públicas de Puerto Rico?
  2. ¿Cómo perciben los estudiantes y docentes de primer grado de escuelas públicas la usabilidad, la accesibilidad y la carga cognitiva de los materiales accesibles de las materias de español y matemáticas frente a los tradicionales?
  3. ¿Qué condiciones institucionales (tiempo, infraestructura, acompañamiento docente, políticas internas) facilitan u obstaculizan la adopción sostenida de materiales accesibles en escuelas públicas de Puerto Rico incluidas en el estudio piloto de materias como las matemáticas y el español?

El DEPR ha sido impactado por desastres —figurativos y literales— que han provocado un descalabro sistémico. Tanto así que el Centro de Periodismo Investigativo (Rodríguez Velázquez, 2025) documentó que, por primera vez, los estudiantes de colegios privados superan a los de escuelas públicas en admisión a la Universidad de Puerto Rico (UPR). Este fenómeno refleja desigualdades estructurales profundas y la necesidad de replantear la accesibilidad del currículo y los materiales de apoyo.

La confluencia de factores estructurales, sociales y pedagógicos que configuran el sistema educativo evidencia que las herramientas instruccionales no son elementos neutros, sino variables decisivas que median el aprendizaje. Por eso, este reconocimiento invita a repensar el papel del diseño didáctico como un componente estratégico en la reducción del rezago académico y la promoción de la equidad educativa. En última instancia, esta reflexión conduce a reformular la pregunta: ¿y si, después de todo, es la flecha?

Misión

Promover la transformación del sistema educativo de Puerto Rico mediante la integración de prácticas de diseño universal y accesibilidad en los procesos de enseñanza-aprendizaje, ofreciendo soluciones innovadoras que fortalezcan la equidad, la diversidad y el desarrollo integral de los estudiantes.

Visión

Convertirnos en el principal referente en Puerto Rico para el diseño, producción e implementación de materiales y metodologías didácticas universales, impulsando comunidades educativas creativas, accesibles y sostenibles.

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